LAS ETAPAS DE LA FORMACION

«Formar discípulos misionarios, ‘apasionados’, para el Señor, pastores que tengan, el ‘olor de los corderos’, que vivan en medio de ellos para servirles y traerles la  misericordia de Dios.»

Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis

EL PROPEDÉUTICO

El año del propedéutico es a la vez un año de reflexión y un año de formación humana, espiritual y doctrinal. Los candidatos tienen a su alcance los medios para ver mejor y discernir la llamada a ser sacerdote. Todavía no son seminaristas, y cual sea la continuación de su trayectoria, aprovechan de este año para desarrollar su formación cristiana de base, con un compromiso mas determinado hacia la santidad.

El encuentro con Cristo es el punto más importante de este primer año de formación. Las palabras de Benito XVI definen bien este espíritu: «solamente experimentando personalmente en encuentro con Cristo, que un joven puede entender de verdad su voluntad y asi su propia vocación. Mas conoces a Jesús y mas su misterio te atrae, mas le conoces mas te dan ganas de buscarle. Es un movimiento del espíritu que dura toda tu vida, y que encuentra en el seminario un momento de vida lleno de promesas.»

Discernir

y acoger

su vocación

EL PRIMER CICLO : poner las bases de una vida sacerdotal

El primer ciclo prolonga el año propedéutico vivido en Ars. El discernimiento se intensifica y el seminarista se construye, tanto en un plan humano como espiritual y intelectual. La filosofía es una parte importante para formar la inteligencia. Se ofrecen Varias asignaturas en el Seminario internacional de Ars: la escritura santa, la teología fundamental y moral, la historia de la iglesia,  la patrología, la liturgia, y la espiritualidad.

EL SEGUNDO CICLO : prepara al Ministerio de sacerdote

3 años duran el segundo ciclo, el cual esta mas centrado sobre la formación teológica y pastoral en todas las dimensiones: bíblica, dogmática, moral, litúrgica, espiritual, histórica, y canónica. Es una preparación más inmediata al ministerio presbiteral diocesano.

Antes de ser ordenado sacerdote, el diacono vive un año de practica en una parroquia. Vuelve una semana al mes al seminario internacional de Ars para compartir y profundizar sus primeras experiencias pastorales. Estos Tiempos des practicas pueden hacerse durante la formación.

LAS ETAPAS

El año del propedéutico es a la vez un año de reflexión y un año de formación humana, espiritual y doctrinal. Los candidatos tienen a su alcance los medios para ver mejor y discernir la llamada a ser sacerdote. Todavía no son seminaristas, y cual sea la continuación de su trayectoria, aprovechan de este año para desarrollar su formación cristiana de base, con un compromiso mas determinado hacia la santidad.

El encuentro con Cristo es el punto más importante de este primer año de formación. Las palabras de Benito XVI definen bien este espíritu: «solamente experimentando personalmente en encuentro con Cristo, que un joven puede entender de verdad su voluntad y asi su propia vocación. Mas conoces a Jesús y mas su misterio te atrae, mas le conoces mas te dan ganas de buscarle. Es un movimiento del espíritu que dura toda tu vida, y que encuentra en el seminario un momento de vida lleno de promesas.»

EL PRIMER CICLO

El primer ciclo prolonga el año propedéutico vivido en Ars. El discernimiento se intensifica y el seminarista se construye, tanto en un plan humano como espiritual y intelectual. La filosofía es una parte importante para formar la inteligencia. Se ofrecen Varias asignaturas en el Seminario internacional de Ars: la escritura santa, la teología fundamental y moral, la historia de la iglesia,  la patrología, la liturgia, y la espiritualidad.

EL SEGUNDO CICLO

3 años duran el segundo ciclo, el cual esta mas centrado sobre la formación teológica y pastoral en todas las dimensiones: bíblica, dogmática, moral, litúrgica, espiritual, histórica, y canónica. Es una preparación más inmediata al ministerio presbiteral diocesano.

Antes de ser ordenado sacerdote, el diacono vive un año de practica en una parroquia. Vuelve una semana al mes al seminario internacional de Ars para compartir y profundizar sus primeras experiencias pastorales. Estos Tiempos des practicas pueden hacerse durante la formación.

«Escuchar y discernir: discernir lo que siento en mi corazón, pues el espíritu santo es el maestro del discernimiento. Una persona que no tiene estas mociones en su corazón, que no discierne lo que pasa, es una persona que tiene una Fe fría. Su Fe es ideológica (…) ʕ le pido que me guie para saber que camino tomar en mi vida? Le pido que me ayude a ver lo que esta bien y lo que es menos bueno? Pues lo malo se ve enseguida frente al bien, pero existe ese ‘menos bueno’ ese mal escondido que esconde al mal…ʕ le pido realmente esta gracia?»

Papa Francisco